Realmente creo que cualquier persona puede emprender, pero una cosa es dar el primer paso y otra muy distinta es convertir esa idea en un verdadero negocio. Como en todo, hay que estar dispuesto a hacer lo que se tenga que hacer, cuando se tenga que hacer, de la forma en la que se tenga que hacer.

También existe la idea de que cuando te independizas de inmediato puedes hacer lo que quieras y cuando quieras. Sí, hacer lo que te apasiona debe darte libertades, pero no suceden por arte de magia y son fruto de planeación, trabajo y, sobre todo, del uso y apalancamiento de sistemas y tecnología.

Otro factor clave para poder generar ingresos haciendo lo que te gusta hacer, es adoptar hábitos y principios que soporten tu nueva visión de vida. Los hábitos y acciones que te tienen donde estás hoy, no necesariamente son los que te llevarán a donde quieres estar.

Jack Canfield en su libro The Success Principles se enfoca en 64 principios para el éxito. De esos 64, dieciséis son mis favoritos y tienen un efecto directo en convertir tu pasión en un negocio rentable.

Aquí mis 16 principios…

1. Toma las responsabilidad al 100% de tu vida. Tener la vida que sueñas no es responsabilidad de tus padres, tu educación, tu pareja o tu gobierno. Las cosas no te suceden, haz que sucedan.
2. Decide lo que quieres. La indecisión no te llevará a ningún lado. ¿Realmente quieres dedicarte a algo que amas hacer? Decídelo, y trabaja para lograrlo.
3. El éxito deja pistas. Alguien más ya ha hecho lo que quieres lograr. Aprender de ellos te ahorrará tiempo, dinero y esfuerzo.
4. Actúa. Planear es indispensable, pero si no haces nada, no sucederá nada. Haz algo todos los días por acercarte a tu objetivo. Acciones grandes o pequeñas, no importa, sólo haz.
5. Rechaza el rechazo. ¿Te da miedo el rechazo? Date cuenta que el rechazo como tal no existe. Si ofreces a un cliente potencial tu producto o servicio y te dice que no, en realidad estás igual que al principio, con la diferencia que acabas de tener una experiencia de la cual puedes aprender muchas cosas.
6. Rodéate de personas exitosas. Tu vida es el promedio de las vidas de las personas más cercanas a ti. Aléjate de personas negativas, quejumbrosas, que no aportan nada a tu vida, y rodéate de emprendedores, gente positiva y con energía.
7. Reconoce tu pasado. Sí, eres lo que eres gracias a tu pasado, pero tienes la oportunidad de construir tu futuro a partir de hoy. No lo uses como excusa, úsalo como propulsor.
8. Transforma tu crítico interno en un coach interno. Cambia tu diálogo interno de “¡por qué a mí? o ¿por qué no salen las cosas?” por ¿Qué puedo aprender de esto? ¿Qué podría hacer diferente? ¿En qué persona me tengo que convertir para lograr lo que quiero?
9. Aprende a decir no. ¿Por qué hacer algo que no quieres hacer? ¿Por qué trabajar con un cliente que no quieres trabajar? ¿Por qué ir a un lugar al que no quieres ir? Aprender a decir no reduce el estrés y te ayudará a enfocarte en las situaciones a las que les tienes que decir SÍ.
10. Contrata un coach. Como coaches, nuestro trabajo es ayudarte a ser tu mejor versión y a alcanzar tus metas. ¿Cuántas veces te has quedado en el camino de algo que querías conseguir? (¡hey! un poco de publicidad no le hace daño a nadie…)
11. Habla impecablemente. Nuestras palabras son poderosísimas. Cuida lo que le dices a los demás, y especialmente, cuida lo que te dices a ti mismo.
12. Cumple tus acuerdos. Llegar a la hora acordada, enviar un email o devolver una llamada. Demuestran responsabilidad y te ayudan a construir tu confianza. Y ni decir del efecto positivo en los negocios de cumplir las promesas.
13. Desarrolla una conciencia positiva sobre el dinero. El dinero no es bueno ni malo, es dinero y punto. No trabajes por dinero, haz que el dinero trabaje para ti. Cuídalo, inviértelo y aprende a dejarlo ir.
14. Págate a ti primero. En cuanto empieces a generar ingresos, págate a ti primero, pues es un premio a tu trabajo y te ayudará a poner orden en tu empresa.
15. Da más para recibir más. Da valor a tus clientes y recibirás valor, en forma de ingreso, recomendaciones, agradecimientos, etc.
16. ¡Empieza hoy! ¡Hazlo! Si hay algo que puedes hacer hoy, no lo dejes para mañana. No sabes si mañana tendrás la oportunidad de hacerlo.

La pregunta que ahora te hago es ¿cómo cambiaría tu vida si tan sólo adoptaras uno de estos 16 principios? ¿Cómo mejoraría tu vida si hicieras el esfuerzo consciente de poner en práctica todos ellos?

Foto de Clearly Ambiguous

¿Cómo empiezas tu día?

¿Cómo empiezas tu día?

por Marco Ayuso

Mi esposa es la única persona que conozco que aún durmiendo, sonríe. La admiro porque tiene una actitud increíble y haga lo que haga, lo hace con una gran sonrisa.

Varias veces a la semana salimos a caminar temprano, mi esposa, mi perro y yo. El lugar donde vivimos es ideal para caminar por las calles, pues hay muchos árboles y relativamente poco tráfico. Y por seguridad, siempre caminamos en sentido contrario a los autos, lo que nos da chance de echar una buena mirada a los conductores.

Lo curioso, y lo noté apenas la semana pasada, es que de cada 10 autos que veíamos, unas 8 ó 9 personas iban con mucha prisa, manejando muy por encima del límite de velocidad y, lo qué más nos llamó la atención, con expresiones poco agradables. Ceños fruncidos, caras de cansancio o enojo, etc.

Lo único que se me ocurrió decirle a mi esposa fue: si yo tuviera que ir a esta hora, a un trabajo que odio, ¡iría con esa cara o peor!

“La mayoría de los hombres llevan una vida de desesperación silenciosa y se van a la tumba aún con su canción dentro de ellos.” Henry David Thoreau.

Creo que es importantísimo reconocer cuando estamos enfrascados en un estilo de vida que no nos gusta. Ir a las 8 de la mañana con ese gesto no puede ser sólo el reflejo de que estamos en descontento con nuestra vida como es, sino también nos condiciona a tener un mal día y a seguir en un ciclo de vida vicioso. Es iniciar el día con el pie izquierdo.

¿No te gusta tu vida como es en este momento? Tienes 2 opciones: o haces algo para cambiarlo, o cambias tu actitud al respecto de lo que tienes hoy, se te hará más ligera la situación y será más fácil empezar a moverte hacia algo que sí disfrutes hacer.

Foto de pineapple9995

Si pienso en cuántas cosas me arrepiento de no haber hecho hasta hoy, 3 se me vienen a la mente:

1. No haber reunido el valor en toda la prepa para invitar a salir a la niña que me encantaba,

2. No haberme ido de intercambio un semestre al extranjero, y

3. No haberme subido a varios juegos en mi primera visita a Disney World.

Quince años después (está bien, tal vez un poco más), me río de las justificaciones que yo mismo me daba para no hacer esas cosas: si me decía que no, ¡iba a quedar en ridículo!, estar tanto tiempo alejado de mi familia y de mi novia no valía la pena, y los juegos mecánicos deberían ser para disfrutarse, no para sufrir.

Hoy, a todo eso yo le llamo cha****as mentales (perdón por la expresión, pero no encuentro una mejor). Tratamos de justificar “racionalmente” nuestras decisiones utilizando los argumentos más absurdos.

La tragedia en la vida no es tanto lo que sufrimos, sino de lo que nos perdemos.

¿De qué me perdí? No lo puedo saber, pero sin duda de haber hecho esas 3 cosas me habría divertido mucho y habría aprendido todavía más. Pero no lo hice, y tampoco se trata de vivir clavado en el pasado.

Thomas Carlyle dijo que “La tragedia en la vida no es tanto lo que sufrimos, sino de lo que nos perdemos.”

A lo que quiero llegar entonces, es ¿de qué te estás perdiendo al no hacer lo que te apasiona? ¿de que te estás perdiendo al posponer la decisión de emprender?

Nada te puede garantizar lo que sucederá si emprendes tu propio negocio, pero sería una tragedia llegar al final de tu vida pensando qué habría pasado, ¿no crees?

Foto de |Chris|